Confianza Ciudadana y Soberanía de los Recursos Naturales PARTE I
CONFIANZA CIUDADANA Y SOBERANÍA DE LOS RECURSOS NATURALES
PARTE I
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Jorge Luis Pérez Olea
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I. Introducción
Las discusiones de opinión pública y confianza han alcanzado un auge en México dada la frágil estructura de las finanzas públicas, en particular, el frágil estado en el que se halla el sector energético y el mal manejo de los recursos naturales.
“La ley refleja las necesidades de los tiempos” nos dice O. W. Holmes, afirmación que se demuestra primordialmente en el ámbito de los fideicomisos públicos . A medida que el país retoma la senda del desarrollo económico, así también van evolucionando sus necesidades y la ley debería, naturalmente, responder a este hecho.
Desde finales de la década de los treinta, el Sector Energético en México y la utilización de los recursos naturales se conformaron como estigmas en la opinión pública. Aún hasta nuestros días, estos estigmas perduran y afectan el desarrollo de las políticas públicas:
El resarcimiento de las mejores condiciones operativas de Pemex, como antecedente del cuidado patrimonial de las reservas petroleras, sigue siendo un pendiente.
Cientos de miles de mitos se han inventado para desacreditar el carácter social y público que tiene el petróleo mexicano, al grado que se le codicia para entramparlo en el capital accionario de la bolsa, para luego especular con acciones que al final de cuentas se irá por las cañerías internacionales de las estafas financieras que sacuden la crisis más vasta de la historia del capitalismo.
El sector petrolero llega a este aniversario en una situación de “semi-desastre”, porque no se están tomando las medidas de corto plazo para fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que continúa la idea de desmantelarlo a pedazos y abrirlo al capital privado.
La necesidad de una reforma en el manejo y administración de los recursos naturales está implícita, sin embargo, parece latente que estas “restricciones ideológicas” siguen permeando la opinión pública. La invitación a compañías extranjeras para incrementar la capacidad tecnológica de PEMEX es una de las proposiciones más difíciles de tocar, debido al gran sesgo que sigue existiendo aún en nuestro país.
El estado de la confianza en el país pende de un hilo, la inestabilidad e inoperatividad de las instituciones que lo constituyen, deterioran la visión de la opinión pública y por ende, impactan el potencial de cooperación:
Se identifican 63 indicadores de crisis sistémica en México, identificados bajo siete dimensiones: económica, social, política, jurídica, ambiental, de seguridad pública y de competitividad…obligan a ver a nuestro país como una zona de desastre, pues sus habitantes se han quedado sin opciones, sin ganas de cooperar ni involucrarse.
No hay condiciones sociales ni políticas en el país para suponer la aprobación ni el diseño de reformas que beneficien al país.
El propósito de la presente investigación es hacer un análisis del estado de la confianza ciudadana y la soberanía de los recursos naturales, entendida sobre los ojos de la opinión pública. El trabajo se dividirá esencialmente en dos partes: la primera consistirá en una revisión del estado generalizado de la confianza en México y el mundo mientras que la segunda se hará un análisis del estado de la soberanía de los recursos naturales en el país y en Latinoamérica en términos de la opinión pública.
Pero ¿por qué sería relevante la revisión de la opinión pública? Una de las mayores problemáticas a las que nos enfrentamos en el país es a la cuestión que se ve con urgencia desde el punto de vista de la eficiencia, en cuanto a que los hacedores de políticas públicas basan su estrategia y planeación estudiando más la opinión pública que la realidad económica del país. Es con esta visión del hacedor como un recaudador de votos, que podremos entender más a profundidad el estado de rezago en el que nos encontramos en términos de desarrollo económico y, probablemente, la falta de crecimiento.
El trabajo presente hace una investigación sobre la relación implícita entre la confianza ciudadana y el desarrollo económico, así como también se dedica a estudiar la evidencia del sesgo latente en cuanto a la soberanía de los recursos naturales, en el particular caso del petróleo.
Se hallaron evidencias consistentes que dictaminan una profunda relación entre la confianza ciudadana, para una muestra mediana de países. Lo sorprendente del caso es que aún a pesar de contrastar valores obtenidos a partir de la World Values Survey, contra datos duros, se obtuvieron resultados robustos para probar las hipótesis planteadas. De igual manera, se encontró evidencia sobre la permanencia del sesgo existente en México sobre la soberanía de los hidrocarburos y su impacto sobre la opinión pública, en lo que se refiere a la creación e implementación de una (hipotética) nueva reforma energética que incluiría la participación de capitales extranjeros.
II. Medición de la Confianza
La pregunta que se hace es ¿por qué es importante medir el nivel de confianza?
De acuerdo con Arrow [1972] y Fukuyama [1995], el nivel de confianza en los países es un gran estimador del desarrollo económico. Algunos investigadores sugieren que el capital social tiene influencia sobre un gran número de fenómenos políticos y económicos. La confianza o capital social, se entienden como la propensión de los miembros de la sociedad a cooperar para producir resultados (outcomes) socialmente eficientes.
En la presente sección del trabajo se hará un overview de las teorías existentes sobre la confianza en los individuos, se analizará el nivel de confianza y capital social en México mediante estadísticas nacionales y posteriormente, se realizará una prueba bajo una muestra representativa de países.
i) Teoría
Se han desarrollado dos generalizadas visiones de la confianza, como una tendencia a la cooperación. La primera de ellas, declarada por David Kreps [1982] mantiene que la confianza es alto antecedente de la cooperación, más que de la racionalidad. Una segunda visión, defendida por Thaler y Camerer [1995], sugiere que las personas tienen expectativas de comportamiento cooperativo de parte de sus oponentes, aún cuando se trate de un one-shot encounter.
A partir de ambas visiones, se puede inferir que una mayor confianza entre los elementos de una sociedad tiene implicaciones sobre una cooperación más eficiente. La confianza es necesaria en organizaciones amplias, donde los miembros interactúan muy poco entre sí o que se les involucra muy poco en operaciones conjuntas de producción.
La cooperación en las corporaciones gubernamentales es insostenible sin la confianza. Los burócratas deben cooperar con un gran número de otros burócratas con quien tienen poca interacción, o con la sociedad en general, para asegurar la provisión de los bienes públicos. La confianza es, en este rubro, condición necesaria para asegurar el funcionamiento efectivo del aparato gubernamental y de la nación. Es el involucramiento ciudadano y la presencia del estado de derecho, lo que permite a la sociedad ser partícipe del desarrollo.
ii) Estado de la confianza ciudadana en México.
La democracia y el progreso requieren de un sistema de valores que vaya alineado para su buen funcionamiento y estabilidad. Moreno [2001] concluye que la cultura política prevaleciente en México está permeada de una baja confianza interpersonal, bajos niveles de tolerancia y un fuerte énfasis en la deferencia. A partir de la transición política que se dio en el año 2000, se reportaron cambios significativos en el conjunto de valores que determinan el impacto en la cooperación entre la sociedad mexicana:
PARTE I
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Jorge Luis Pérez Olea
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I. Introducción
Las discusiones de opinión pública y confianza han alcanzado un auge en México dada la frágil estructura de las finanzas públicas, en particular, el frágil estado en el que se halla el sector energético y el mal manejo de los recursos naturales.
“La ley refleja las necesidades de los tiempos” nos dice O. W. Holmes, afirmación que se demuestra primordialmente en el ámbito de los fideicomisos públicos . A medida que el país retoma la senda del desarrollo económico, así también van evolucionando sus necesidades y la ley debería, naturalmente, responder a este hecho.
Desde finales de la década de los treinta, el Sector Energético en México y la utilización de los recursos naturales se conformaron como estigmas en la opinión pública. Aún hasta nuestros días, estos estigmas perduran y afectan el desarrollo de las políticas públicas:
El resarcimiento de las mejores condiciones operativas de Pemex, como antecedente del cuidado patrimonial de las reservas petroleras, sigue siendo un pendiente.
Cientos de miles de mitos se han inventado para desacreditar el carácter social y público que tiene el petróleo mexicano, al grado que se le codicia para entramparlo en el capital accionario de la bolsa, para luego especular con acciones que al final de cuentas se irá por las cañerías internacionales de las estafas financieras que sacuden la crisis más vasta de la historia del capitalismo.
El sector petrolero llega a este aniversario en una situación de “semi-desastre”, porque no se están tomando las medidas de corto plazo para fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que continúa la idea de desmantelarlo a pedazos y abrirlo al capital privado.
La necesidad de una reforma en el manejo y administración de los recursos naturales está implícita, sin embargo, parece latente que estas “restricciones ideológicas” siguen permeando la opinión pública. La invitación a compañías extranjeras para incrementar la capacidad tecnológica de PEMEX es una de las proposiciones más difíciles de tocar, debido al gran sesgo que sigue existiendo aún en nuestro país.
El estado de la confianza en el país pende de un hilo, la inestabilidad e inoperatividad de las instituciones que lo constituyen, deterioran la visión de la opinión pública y por ende, impactan el potencial de cooperación:
Se identifican 63 indicadores de crisis sistémica en México, identificados bajo siete dimensiones: económica, social, política, jurídica, ambiental, de seguridad pública y de competitividad…obligan a ver a nuestro país como una zona de desastre, pues sus habitantes se han quedado sin opciones, sin ganas de cooperar ni involucrarse.
No hay condiciones sociales ni políticas en el país para suponer la aprobación ni el diseño de reformas que beneficien al país.
El propósito de la presente investigación es hacer un análisis del estado de la confianza ciudadana y la soberanía de los recursos naturales, entendida sobre los ojos de la opinión pública. El trabajo se dividirá esencialmente en dos partes: la primera consistirá en una revisión del estado generalizado de la confianza en México y el mundo mientras que la segunda se hará un análisis del estado de la soberanía de los recursos naturales en el país y en Latinoamérica en términos de la opinión pública.
Pero ¿por qué sería relevante la revisión de la opinión pública? Una de las mayores problemáticas a las que nos enfrentamos en el país es a la cuestión que se ve con urgencia desde el punto de vista de la eficiencia, en cuanto a que los hacedores de políticas públicas basan su estrategia y planeación estudiando más la opinión pública que la realidad económica del país. Es con esta visión del hacedor como un recaudador de votos, que podremos entender más a profundidad el estado de rezago en el que nos encontramos en términos de desarrollo económico y, probablemente, la falta de crecimiento.
El trabajo presente hace una investigación sobre la relación implícita entre la confianza ciudadana y el desarrollo económico, así como también se dedica a estudiar la evidencia del sesgo latente en cuanto a la soberanía de los recursos naturales, en el particular caso del petróleo.
Se hallaron evidencias consistentes que dictaminan una profunda relación entre la confianza ciudadana, para una muestra mediana de países. Lo sorprendente del caso es que aún a pesar de contrastar valores obtenidos a partir de la World Values Survey, contra datos duros, se obtuvieron resultados robustos para probar las hipótesis planteadas. De igual manera, se encontró evidencia sobre la permanencia del sesgo existente en México sobre la soberanía de los hidrocarburos y su impacto sobre la opinión pública, en lo que se refiere a la creación e implementación de una (hipotética) nueva reforma energética que incluiría la participación de capitales extranjeros.
II. Medición de la Confianza
La pregunta que se hace es ¿por qué es importante medir el nivel de confianza?
De acuerdo con Arrow [1972] y Fukuyama [1995], el nivel de confianza en los países es un gran estimador del desarrollo económico. Algunos investigadores sugieren que el capital social tiene influencia sobre un gran número de fenómenos políticos y económicos. La confianza o capital social, se entienden como la propensión de los miembros de la sociedad a cooperar para producir resultados (outcomes) socialmente eficientes.
En la presente sección del trabajo se hará un overview de las teorías existentes sobre la confianza en los individuos, se analizará el nivel de confianza y capital social en México mediante estadísticas nacionales y posteriormente, se realizará una prueba bajo una muestra representativa de países.
i) Teoría
Se han desarrollado dos generalizadas visiones de la confianza, como una tendencia a la cooperación. La primera de ellas, declarada por David Kreps [1982] mantiene que la confianza es alto antecedente de la cooperación, más que de la racionalidad. Una segunda visión, defendida por Thaler y Camerer [1995], sugiere que las personas tienen expectativas de comportamiento cooperativo de parte de sus oponentes, aún cuando se trate de un one-shot encounter.
A partir de ambas visiones, se puede inferir que una mayor confianza entre los elementos de una sociedad tiene implicaciones sobre una cooperación más eficiente. La confianza es necesaria en organizaciones amplias, donde los miembros interactúan muy poco entre sí o que se les involucra muy poco en operaciones conjuntas de producción.
La cooperación en las corporaciones gubernamentales es insostenible sin la confianza. Los burócratas deben cooperar con un gran número de otros burócratas con quien tienen poca interacción, o con la sociedad en general, para asegurar la provisión de los bienes públicos. La confianza es, en este rubro, condición necesaria para asegurar el funcionamiento efectivo del aparato gubernamental y de la nación. Es el involucramiento ciudadano y la presencia del estado de derecho, lo que permite a la sociedad ser partícipe del desarrollo.
ii) Estado de la confianza ciudadana en México.
La democracia y el progreso requieren de un sistema de valores que vaya alineado para su buen funcionamiento y estabilidad. Moreno [2001] concluye que la cultura política prevaleciente en México está permeada de una baja confianza interpersonal, bajos niveles de tolerancia y un fuerte énfasis en la deferencia. A partir de la transición política que se dio en el año 2000, se reportaron cambios significativos en el conjunto de valores que determinan el impacto en la cooperación entre la sociedad mexicana:


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